
En principio éste iba a ser un blog de un solo post. Ya veis que, al menos, será de dos.
Yo, por mi parte, lanzada ya la propuesta de búsqueda, permanezco tranquilamente a la espera y observo los acontecimientos. Algunos han llegado hasta este blog en forma de comentarios (gracias por el interés, muchas gracias) y los más por cotilleos telefónicos.
Anunciaba en la entrada anterior que estaba esperando noticias y que seguramente pronto tendría mi soneto entre mis manos/labios. De momento sigo esperando los doce versos perdidos.
Me llegan, eso sí, noticias del interés y de las adhesiones eufóricas que ha suscitado mi búsqueda.
Bromeando con mi "Indiana Jones" particular sobre la extensión de esta locura imaginamos a todo el claustro de su instituto rebuscando en la biblioteca del centro y en todas sus fuentes. Imaginamos como, de seguir esta progresión geométrica, pronto todos los internautas y, al menos, todos los profesores de bachillerato y allegados se convertirán en una comunidad de perseguidores del soneto.
Y todo esto a pesar de que este blog no existe. La búsqueda "Tofamilarín Arrabal" la habré realizado más de cien veces, todas ellas con resultados negativos. Al recordarlo sonreí. Por fin esta extraña pareja iba a "provocar" resultados, pensé. La realicé de nuevo para asegurarme de mi éxito. Así es como comprobé que este blog no existe.
¿O sí...?
Casualidad, o no, el cbrn (podéis ponerle las vocales que queráis) de google acaba de encontrarme justo cuando me decido a publicar esto. Al menos me queda el consuelo que tecleando "al azar" dos palabras cualesquiera, aparece única y exclusivamente este pequeño blog.